Hace años que nos consideramos otaku. Tendríamos unos 11 (Sayuri) y 17 (Yue) años cuando ya empezamos a comprar manga con regularidad. Hemos sido constantes durante 15 años y 10 años. Ahora hoy nos damos cuenta de que hace meses que nuestras constantes visitas a las tiendas de manga cada vez se han distanciado más, hasta casi desaparecer. Algo sobrevive, pero es escaso.
Y nos preguntamos, ¿Por qué? ¿Es acaso la madurez? ¿Tenemos ahora otras prioridades? ¿Es el mercado? Hoy reflexiono para nosotros mismos y para quien quiera leernos en este post.
Tenemos 27 años, un trabajo estable que esperemos que dure, estamos independizados y ¡recientemente casados! ¿Afecta todo esto a nuestro hobby? La clara respuesta es sí. Pero nos damos cuenta que no es por el tema que podría ser más plausible, el económico, que pasaría a segundo plano; la razón principal es: el tiempo.
Si, el tiempo que gastamos todos en ir a trabajar, trabajar, comer, volver a trabajar, comprar, hacer gestiones, estudiar... en el poco tiempo que nos queda sólo pensamos en.. ¡Dormir! Y en... ¡Comer! Y cuando estas primarias necesidades están cubiertas aprovechamos para: recibir o visitar a la familia y recibir, visitar o quedar con amigos. Conclusión: nuestro tiempo libre es cada vez más limitado.
El segundo factor, ya mencionado, es el económico. Creo que tod@s sabemos cómo está la situación a día de hoy en este país llamado España y las cosas no están como para gastar sin pensar ni un solo euro. Así que lo que antes era: ¡esta serie parece interesante, vamos a probar! Ahora es un: espera, espera... ¿cuántos tomos tiene? ¿está acabada?, ¿no se la hace ningún conocido? Y la incorrecta ¿hay algo en scans?
Otro factor que asociamos es la madurez personal. Hemos disfrutado mucho con series como CCS, Marmalade Boy, Dragon Ball... porque las leímos cuando tocaba, en la infancia y adolescencia. Y ahora, la mente nos pide lo propio. Algo acorde con lo qué ahora estamos viviendo, con nuestras inquietudes.
Y aquí el último factor, ¿está el mercado español preparado para mantenernos como lectores?
Desgranemos. En el primer factor poco pueden hacer, así que pasamos al segundo factor, el económico. Aquí tenemos una respuesta clara: no. El manga es muy caro, y más en estos momentos. Pensamos que las editoriales no están respondiendo a las necesidades de los lectores, me estoy acordando de la edición económica que sacó la innombrable Mangalie y era muy decente. Nosotros tenemos Family Compo y está en perfecto estado. Y es que a nosotros el tema de la sobrecubierta nos da absolutamente igual, si con esa excusa nos cobran 2€ más se la pueden quedar. El papel reconocemos que nos gusta blanco pero si por una rebaja decente me ponen un papel correcto no somos tiquismiquis. Resumiendo, creo que en este punto las editoriales tienen un margen que no ejercen. Y es cierto, que hay gente que no opina igual y prefiere pagar el doble por más calidad, y hay series por las que sentimos lo mismo; pero hay un sector de lectores que creo que podrían absorber adaptando nuevas políticas con series de un determinado perfil.

En el tercer factor no suspenden del todo, pero aceptemos que hay poca variedad al respecto. El shojo es casi todo para adolescentes; historias románticas, algunas subidas de tono, otras más infantiles, de las que ya hemos leído las suficientes como para estar más que curados. Joseis pocos, muy pocos, y con una temática muy parecida. El shonen igual, todo para adolescentes, con historias muy típicas alargadas hasta la saciedad. Excepciones pocas. Seinens algunos hay, a precios prohibitivos, y es el género al que ahora más tiramos. Luego hay series “distintas” que se pueden contar con cuentagotas y que se quedan en el limbo meses indeterminados; por supuesto, también a precios prohibitivos.
Vayamos con ejemplos. Uno reciente: Saint Young Men “(y me niego a escribir la traducción hecha por Norma), una serie de la que lees la sinopsis, ves unas imágenes y piensas, “esto es diferente, quiero leerlo “ y te encuentras con un tomo finísimo por el "módico" precio de 8€. Se te pasan las ganas de todo... (aunque al final lo compramos, pero el segundo tomo si viene en la misma condición de cantidad de páginas/precio se quedará en la tienda).
Hasta aquí llegamos hoy. Podríamos seguir, pero lo dejaremos aquí por ahora. A quien se lo haya leído: ¡gracias! Y si alguien quiere debatirnos, ¡encantados estamos!